Viernes, 26 de Mayo de 2017

H.J. Navas y Cía

“Una empresa sólida y confiable
     que evoluciona en función de las necesidades
             del productor agropecuario”.

Nota

H.J. Navas

"Estoy dedicado a la Empresa."

H J Navas abre un nuevo camino en la industria molinera, con la puesta en funcionamiento de la planta del ex Molino San Martín.

Fuente: www.ceda.org.ar / 21-12-2016 / 00:00
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Gustavo Del Curto es un reconocido empresario de la ciudad, propietario de la cerealera H J Navas, una firma con múltiples unidades de negocio: producción de cerealera, acopios, harinas, aceitera, espeler de soja, transporte, etc. Y la última de sus incorporaciones fue el alquiler de la planta del ex Molino San Martín.
En relación a este nuevo desafío, Del Curto señaló´: “Hace 10 años que trabajamos con harinas, moliendo con terceros, en diferentes instalaciones de Olavarría, Azul, Buenos Aires, según se iban dando los negocios para exportar a Brasil. En este ámbito, hace muchos años atrás, conozco al dueño del Molino, Miguel Saluppo y comenzamos un vínculo de amistad”.
Incluso, Del Curto fue quien le consiguió al industrial el predio donde este construyó las instalaciones.
El contacto
A principios de este año, recibe el ofrecimiento de Sanluppo para poner en funcionamiento las instalaciones, pero según Del Curto “era algo enorme y que no lo tenía pensado”. En este sentido, señaló: “ Este es un molino importante, con tecnología muy moderna, donde todo lo que es el empaquetado, es de lo mejor de Sudamérica. Realmente, no me gustaba esa idea, y me negaba. Insistió, hubo un intento fallido para que otra empresa se lo alquilara; y en agosto, volvió a la carga, entonces, con mis contactos de Brasil, estudiamos la posibilidad de trabajar sobre el mercado brasilero”.
El empresario confiesa que el molino supera sus expectativas ya que solo utiliza una pequeña parte de la capacidad total que la estructura ofrece. “Empezamos moliendo dos veces por semana para cumplir con los compromisos con Brasil. Estamos recibiendo muchas propuestas para agrandarnos, tengamos en cuenta que acá se pueden producir 250 mil paquetes de harina de kilo por día. Estoy analizando si lo hago trabajar a fondo, que serían unas 10.000 toneladas de molienda por mes, ya que mi número era menor, en base a 2000 toneladas iniciales”.
Trabajo en equipo
Aunque la empresa H J Navas es experta en los negocios agropecuarios, la industria de la molinería tiene sus secretos y en este sentido, fue fundamental armar un equipo con conocedores de la misma. “Contamos con Silvio Pañasco, especializado en molienda, y con él estamos alcanzado la calidad que nos piden. Y por otro lado, el señor Hugo Gatica, que ha sido valioso para la puesta a punto de las instalaciones y el manejo del personal. También, hemos incorporado a algunos ex empleados de la firma anterior”.
El resto del negocio
Del Curto destacó que para H J Navas, el emprendimiento nuevo, es un eslabón de un gran abanico de operaciones que realizan y que demanda su concentración. “Hemos sembrado 25.000 has de campo, tenemos 90 toneladas de soja moliendo todos los días, un vasto plantel de transportistas y el resto del personal que colabora para que todo funcione”.
“Nuestra empresa es una rueda– afirma- con tantas actividades que te va llevando, pero respondemos con la infraestructura y las personas adecuadas. En la actualidad, exportamos trigo, maíz y otros productos. Hoy están todos los mercados abiertos y tenemos acceso”.
“A veces – agrega- no me doy cuenta de la dimensión de todo este emprendimiento, uno está en el día a día, en el esfuerzo que hay que ponerle a todo y lidiar con la burocracia estatal con las inscripción a múltiples cosas”.
Dedicación full time
“Estoy dedicado a la empresa- afirma- sin feriados, y me tomo momentos para sacar números para la semana y el mes, y voy chequeando la idea general del año. Todo es muy dinámico en este negocio, y se van tomando decisiones de acuerdo a diversas variables nacionales e internacionales. Las economías van cambiando. En el mercado uno no siempre gana, pasa de todo”.
La historia emprendedora de Del Curto puede ser sorprendente para quienes recién lo conocen. “Siempre me gustó hacer negocios, pero empecé hombreando bolsas, en la firma que era Montero- Navas. Lo ayudé a Navas a armar todo lo que era el sector del depósito, y él me fue cediendo lugar, compré acciones, hasta que un día me dijo que no quería envejecer con la empresa y si la quería. En un primer momento, no entendía nada y no creí en su retiro. Al principio, no me animé solo, incorporé a un amigo, por dos años, y en el 2000, le compré la parte. Tengo un equipo que me apoya desde hace años, entre ellos, Ernesto Melo, Inés Martínez , Claudio Fernández para mencionar a algunos”.
Del Curto es un emprendedor nato, con una gran intuición- el señala que su fuerte es la capacidad para escuchar- y también un método de trabajo: “Estoy satisfecho de todo lo que voy haciendo, y todas las posibilidades que aparecen para hacer cosas”. También, es un convencido de dar una mano a los que recién comienzan cuando las ideas son buenas. En este sentido relata la experiencia de la incubadora de empresas que funcione en uno de sus galpones. “Hace dos años, me invitaron a una charla de empresas que organizaba el municipio, y había muchos emprendedores que estaban esperando créditos para avanzar o crecer, y entonces, les ofrecí una planta de silos que está desocupada y les pedí un plan de 1 a 3 años. Y en este momento, hay ocho firmas, con sus empleados, pero que tienen que crecer y pasar al parque industrial, y darles lugar al otro”.
El empresario expresa que está dispuesto a escuchar proyectos viables y contactarlos con la inversión: “Eso es fundamental que lo hagamos los que ya tenemos un camino, y también, es importante que el Municipio se organice para agilizar los trámites de habilitaciones y todos los que estén vinculados a la radicación de nuevas empresas. Esto, en particular, es una bandera que me propuse llevar adelante”. Y así será seguramente.