Miércoles, 23 de Agosto de 2017

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Nota

Acopio y Comercialización

Granos: las compras de maíz para exportar duplican el récord de 2013

Mercados.En enero alcanzaron un acumulado de 11,4 millones de toneladas, el doble que en el mejor mes de 2013, según la Bolsa rosarina.

Fuente: CLARIN Rural / 06-02-2016 / 00:00
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En un nuevo escenario comercial, sin el agobiante peso de las retenciones, las compras de maíz para exportar en enero duplicaron la cifra histórica que se logró hace tres años. Los Registros de Declaraciones Juradas (DJVE), que dejan constancia de los compromisos de venta con el exterior, alcanzaron un acumulado de 11,4 millones de toneladas en el mes que acaba de terminar. Es más del doble que la cifra que se consiguió en abril de 2013 (5,6 millones de toneladas), según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).


“La exportación aprovechó la coyuntura para comprar con agresividad, al tiempo que aceleró el ritmo de concreción de compromisos de venta con el exterior. Semejante acumulado a lo largo de enero no tiene precedentes, ya que el récord anterior se dio en plena euforia de los precios internacionales”, recordó Guillemo Rossi, analista de mercados de la Bolsa rosarina.


Del total de 11,4 millones de toneladas, unas 3,6 millones de toneladas correspondieron a maíz de la campaña 2014/15, mientras que el resto es para embarques de cosecha nueva.


Según datos del Senasa, las exportaciones del período marzo a diciembre de 2015 llegaron a 15,7 millones de toneladas y durante las primeras tres semanas de este año se habrían colocado en el exterior unas 650.000 toneladas. La carga programada en las terminales portuarias del país llega a 1,6 millones de toneladas hasta el 20 de febrero.



Los lotes maiceros de primera vienen bien, en general, pero en el norte de Buenos Aires se nota la falta de lluvias



“En vista de estos números, parece razonable suponer que la hoja de balance del ciclo 2014/15 finalizará con exportaciones en el rango de 17,5 a 18,5 millones de toneladas y va a quedar un remanente considerable para los primeros meses de este año, que se sumará a la disponibilidad que arroje la cosecha”, precisó Rossi.


El fuerte empuje del maíz en la balanza exportadora genera un fuerte movimiento en las terminales portuarias que se concentran en el Gran Rosario, sobre todo en los puertos del “norte” (río arriba), a los que el viernes pasado ingresaron unos 5.000 camiones, unos 1.700 cargados con maíz.


“Algo similar ocurrió el miércoles y jueves, con los volúmenes del cereal en los puertos más elevados desde el julio, un mes en el que se suele cosechar buena parte de la colecta de maíces tardíos en la zona núcleo”, contó el analista de la Bolsa rosarina.


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En la Argentina, la siembra del cereal se encuentra casi finalizada en el centro del país, pero en el NOA y en el NEA queda superficie para aprovechar. En este nuevo contexto económico, el maíz recuperó 650.000 hectáreas en el norte argentino y podría sumar algunas más en la recta final de la ventana de siembra. Es una cantidad relevante si se tiene en cuenca que la superficie implantada este año rondaría las 3,1 millones de toneladas, según la estimación de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.


“Las perspectivas a cosecha son mayormente favorables, aunque la campaña no transita exenta de problemas. El extremo norte y este de la provincia de Buenos Aires no recibió lluvias significativas en las últimas semanas y la ola de calor de mediados de enero se hizo sentir, acelerando el período de llenado de las siembras tempranas”, destacó Rossi.


En el caso del trigo, la comercialización mejoró pero todavía no termina de despegar. El problema es que la demanda encuentra un escenario de alta disponibilidad de oferta, ya que hay un bajo volumen de cosecha comprometido para su entrega a compradores y un importante excedente de producción del año pasado que no había ingresado al circuito comercial debido a las restricciones impuestas sobre la exportación.



Un punto que preocupa es el bajo nivel de proteína que tiene el trigo que se está exportando, advierte la Bolsa rosarina.



Una tendencia positiva es que se están diversificando los embarques, que en 2015 se concentraron en Brasil, que se quedó con el 85% del volumen exportado del cereal. Ahora, en cambio, la carga programada en terminales portuarias de todo el país muestra destinos no tradicionales, como Marruecos, Indonesia, Bangladesh y Egipto.


“Dependiendo de cómo responda la demanda brasileña en los próximos meses, la proporción de este año podría ubicarse cerca del 50%”, adelantó la Bolsa rosarina.


Pero hay un punto en contra, la inserción del trigo argentino en el mundo se está desarrollando sobre la base de bajos estándares de calidad, que se alejan del mínimo de 12% de proteína característico del trigo pan. Es una secuela de las difíciles condiciones en las que se sembró el cereal durante las últimas campañas.